Regalos
Las ramas del saúco tienen un corazón que se vacía para entregar música cuando soplas por ellas. Y no contento con eso, también regala flores cuando llega el verano.
Sierra de Neila (Burgos). Julio de 1988
Las ramas del saúco tienen un corazón que se vacía para entregar música cuando soplas por ellas. Y no contento con eso, también regala flores cuando llega el verano.
Sierra de Neila (Burgos). Julio de 1988
Muchas veces, para llegar lejos hay que dar pequeños pasos.
Con mi 2CV recorrí España y descubrí muchos paisajes por primera vez. Desde un 2CV el mundo se ve diferente, quizá deformado, como un esperpento, pero a mí me gustaba.
Cullera (Valencia). Junio de 1988.
Recostado en el sofá sobre sus propias patas, observa con la mirada perdida. Me pregunto qué pensará.
Ya quedan lejos: el perro, las vacas, las flores, la cesta del maíz. El tiempo para charlar. Esa sonrisa espontánea...
Asturias. Junio de 1988
La aguja del tocadiscos oscilaba levemente arriba y abajo mientras el viejo vinilo giraba. El repiqueteo de los surcos gastados repetía ronco el mismo ritmo. A pesar de ello, la poderosa y delicada voz de Billy Holliday descubría el cuerpo y el alma.
Por lo alto que llegas, por las rocas que encuentras, porque desde aquí ves las estrellas, porque es único, distinto, cuando subes al Roque de los Muchachos es como si subieras a la luna.
Roque de los Muchachos (La Palma). Septiembre de 2000
A veces la belleza se esconde delante de nuestras narices y pasa totalmente desapercibida.
Parque Regional del Jarama (Rivas Vaciamadrid-Madrid). Junio de 1999
Otras veces es una coqueta que se exhibe sin rubor y disfruta sólo con ser vista.
Paseo floral de Mimizan (Landas-Francia). Julio de 1999
Compitiendo con potentes amplificadores que repiten bases rítmicas grabadas desde las más concurridas plazas del parque, en un paseo apartado y tranquilo las mágicas notas de este salterio saltan directas desde las cuerdas hasta el alma.
Parque del Retiro (Madrid). Noviembre de 2000
Cuando sopla el viento en Castilla se lleva las hojas, se lleva las nubes, a veces se lleva hasta los pensamientos.
Km 111 de la N-110 (Segovia). Noviembre de 2003.
Del pasado pesquero de Nazaré queda poco más que las redes que se ofrecen como recuerdo a los muchos turistas que ocupan las playas, antes llenas de redes.
El Sitio, Nazaré (Portugal). Julio de 2002
La bombilla, inútil, permanece sobre un techo que ahora ilumina aunque no haya corriente. Los cuadros, como los desconchones, continúan sobre el añil de las paredes. Los habitantes han desaparecido. Quizá marcharon en esa barca del fondo que recibe la luz, a contemplar el vuelo de los flamencos. O quizá las aves que escapan de la pintura sean las propias almas remontando el vuelo para huír, por el tejado sin techo.
Macharaviaya (Málaga). Abril de 2001
A veces los labios tienen resaca de besos y esperan de otros labios la dosis necesaria para recuperar el sentido.
Pamplona. Julio de 2003
Los cuerpos ligeros se mueven llevados por la música como si no existiera más voluntad que la del ritmo. Componen, así, bellos poemas corporales.
Aunque todo parezca negro, la luz siempre puede surgir, como el sol tras la montaña, para otorgar a las nubes calor y fuego.
En otoño el Sol pasa casi todo el día dormido o escondido pero cuando despierta, sus ojos tienen un brillo especial y el mundo se ve de otro color.
Hoces del Riaza (Segovia). Noviembre de 2003
Va y viene. Ha sido aluvión, torrente; fuerte y bravo pero ahora no termina de decidir su curso y pPasea calmado sorteando los chopos deshojados.
Río Riaza (Segovia). Noviembre de 2003
Saludos y despedidas. Escapadas y regresos. Idas y venidas. Historias que empezaron y que acabaron. Historias que no llegaron a ser porque quedaron encerradas. Tras esta puerta que lo ha visto todo, que sigue viendo todo: lo de dentro y lo de fuera. Desde hace cientos de años.
Maderuelo (Segovia). Noviembre de 2003
Las calles empedradas brillan por el agua de las últimas lluvias. El sol, tímido, se asoma al cielo y una anciana aparece en la calle con una bolsa de pan caliente del brazo. Como calza zapatillas de andar por casa no se oyen ni sus pisadas, sólo algún gorrión revoltoso. La iglesia comienza a gritar.
Maderuelo (Segovia). Noviembre de 2003.