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Postal

Postal

Cuando me dicen, como un halago, que mis fotos parecen postales pienso "caray, otra que me ha salido mal" porque son imágenes tan perfectas que suelen dejar frío, están muertas. Esta parece una postal y, sin embargo, me gusta porque retrata uno de los rincones más bellos de Madrid, un lugar donde no existe el tiempo, por eso, el lugar perfecto para perderlo mirando como ondean los arces sobre el agua.

Madrid. Julio de 1991

Nieve

Nieve

Aquella mañana los prados se arroparon con un edredón de nieve. Era por mayo y al sol se le olvidó que era primavera y tenía que pintar las flores. La nevada pilló a todos desprevenidos, sin chubasquero ni botas de agua y para darse calor buscaron a sus semejantes. Las ruedas rompieron el eje y se arrimaron, la alambrada, también en pareja, vigilaba para que no escapasen juntas.
Lagunillos (Cuenca). Mayo de 1991

Cena

Cena

Mañana, sábado 22 de mayo cenaré un bocadillo de panceta y un mini de cerveza mientras escucho música de rock en directo. En esta mesa no caben todas las personas que a la misma hora cenarán platos con nombres largos y complicados servidos por guardias reales.
En pleno siglo XXI hay quien sigue creyendo en cuentos de hadas.

Palacio Real (Madrid). Diciembre de 1991

Caleta

Caleta

Las olas de la Caleta, que es plata quieta,
rompían contra las rocas de aquel paseo
que al bamboleo de aquellas bocas
allí le llaman El Malecón...

("Habaneras de Cádiz", Antonio Burgos)

Cádiz. Abril de 2004

Volar (II)

Volar (II)

Aminoró su velocidad hasta que el viento no fue mas que un susurro en su cara, hasta que el océano pareció detenerse allá abajo. Entornó los ojos en feroz concentración, contuvo el aliento, forzó aquella torsión un... sólo... centímetro... más...
(...) Las gaviotas, como es bien sabido, nunca se atascan, nunca se detienen. Detenerse en medio del vuelo es para ellas vergüenza, y es deshonor.
Pero Juan Salvador Gaviota, sin avergonzarse, (...) no era un pájaro cualquiera.

(De Juan Salvador Gaviota, Richard Bach)

Cádiz. Abril de 2004

Volar

Volar

Nadadoras del aire, con el suave movimiento de sus alas, las gaviotas recuerdan que la voluntad es como un pájaro y que basta desear con fuerza para conseguir: despegar, volar, escapar.
Cádiz. Abril de 2004

Cái

Cái

Aunque llueva, el sol siempre está presente. Su luz es mágica y su alegría contagiosa. Tomo una caña en el rastro, frente a los puestos de mariscos y veo pasar la vida.
Cádiz. Abril de 2004

Hervidero

Hervidero

Hierve la calle. El murmullo de todas las conversaciones sólo se rompe por el rugir de algún ciclomotor que se acerca a la plaza del mercado. Hierve la gente que camina observando los puestos de fruta, o se acerca a la churrería o se para en el Bar Vicente, museo de carteles, a desayunar unos molletes con tomate. Hierve la vida, la luz, el sol, la alegría.
El Puerto de Santa María (Cádiz). Abril de 2004

Amores eternos

Amores eternos

Se amaron frente al mar en el asiento trasero del coche. Ha pasado el tiempo pero sus corazones permanecen allí, contemplando cada tarde la puesta de sol, como aquella vez.
Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Abril de 2004

Oro líquido

Oro líquido

Con este oro se fabrican mis joyas favoritas, no el que se extrae en las minas con la explotación de sudafricanos. Con ellas no se adornan cuellos y manos de viejas presumidas sino que reluce el corazón y se enriquece el espíritu.

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Abril de 2004

Libre expresión

Libre expresión

Cada cual se expresa como le da la gana. Hay a quien sólo le dan ganas de pintarrajear paredes.

El Puerto de Santa María (Cádiz). Abril de 2004

Jarapa

Jarapa

El aire de la sierra alpujarreña obliga a construir las chimeneas con una lancha de pizarra sobre el tiro. Ese mismo aire seca las jarapas que aún se tejen con hilos multicolores en telares manuales dentro de las blancas casas de cualquiera de estos pueblos.

Pampaneira (Granada). Marzo de 2004

En formol

En formol

El brillo del cromo del cabecero de la cama competía con el del espejo del armario; apenas las únicas luces de un cuarto oscuro y misterioso que parecía más bien el decorado de una película ambientada treinta años antes. El crucifijo que presidía la estancia, más que relajar inquietaba.

Linares (Jaén). Mayo de 1990

Fantasmas

Fantasmas

Giré la llave y empujé la puerta, que no chirrió. El silencio asustaba. La penumbra protagonizaba la casa. Las luces que encendía a mi paso eran tenues y amarillentas, los objetos que se descubrían al encenderlas, dormidos en otra época. Ni una mota de polvo. Muñecas sonrientes y terroríficas me miraban desde todas las salas. No pegué ojo aquella noche. Antes de que me devoraran los pensamientos decidí robarles el alma.

Linares (Jaén). Mayo de 1990

Abuelos

Abuelos

Sí, son mis abuelos ¿Qué puedo decir de ellos? Quizá que me enseñaron a vivir. Todos los años celebraban su cumpleaños en el campo y no perdieron el sentido del humor ni en los momentos más duros.

Navalcarnero (Madrid). Febrero de 1990.

Silvestre

Silvestre

Creo que ya lo dije en algún lugar de estas páginas ¿no es más bella la simplicidad de estos cuatro pétalos de rosa silvestre que la complicada maraña de un rosal de jardín? La mosca así lo cree, por eso se bebe su aroma.

Abantos (Madrid). Julio de 1989

Un clavel

Un clavel

¿Te cansaste de cuidar como una loca el rojo, rojo clavel, a la orilla de tu boca, poniendo tu vida en él?

Madrid. Marzo de 1988.

Pensamientos. 2

Pensamientos. 2

La mañana recién nacida ilumina la melena de la joven que, con el apoyo de una recia valla de granito, medita sobre mañana, quizá sobre ayer ¡tan lejanos con tan pocos años de vida!

Ciudad Universitaria (Madrid). Septiembre de 1988

Pensamientos

Pensamientos

Cuando el anciano camina, la garrocha sostiene sus caderas, cansadas de tantos kilómetros; al sentarse, el bastón soporta sus pensamientos, confusos de tantos recuerdos.

Salas de los Infantes (Burgos). Julio de 1988

Herida

Herida

Un árbol fue víctima de mis ansias de inmortalidad cuando aún era un adolescente. La herida se ha cerrado pero la cicatriz permanece ocho años después.

Madrid. Mayo de 1988